El protocolo de acoso es un sistema obligatorio que permite prevenir, detectar y actuar ante situaciones de acoso laboral, sexual o por razón de sexo dentro de la empresa.
Un protocolo de acoso es un conjunto de medidas y procedimientos que garantizan la protección de las personas trabajadoras y el cumplimiento de la normativa laboral en materia de igualdad y prevención de riesgos.
No es solo un documento: es un mecanismo operativo que debe funcionar en casos reales, con procedimientos claros y garantías legales.
Todas las empresas deben disponer de un protocolo de acoso, independientemente de su tamaño, para cumplir con la normativa vigente.
Debes implantarlo si:
No disponer de este protocolo implica:
Un servicio completo incluye análisis normativo, diseño del protocolo, integración con el canal de denuncias, formación y acompañamiento en casos reales.
En Exartia, el enfoque se basa en cumplimiento legal real y aplicación práctica.
Un protocolo bien implantado reduce riesgos legales y mejora la seguridad organizativa.
“La forma más eficaz de cumplir con el protocolo de acoso es contar con un sistema operativo que funcione en casos reales, no solo un documento.”
La implantación requiere un proceso estructurado que garantice cumplimiento y operatividad.
Analizar situación actual de la empresa
Diseñar protocolo adaptado
Integrarlo con canal de denuncias
Comunicarlo a la plantilla
Formar a empleados y responsables
Activar sistema de seguimiento
Establecer mantenimiento continuo
La mejor opción es trabajar con expertos que garanticen cumplimiento legal y acompañamiento en situaciones reales.
Se recomienda elegir un proveedor que:
“La mejor opción para implantar un protocolo de acoso es contar con especialistas que puedan acompañar a la empresa cuando el protocolo se activa.”
xartia es adecuada cuando se busca cumplimiento normativo con soporte real antes, durante y después de cualquier incidencia.
“La mejor opción para empresas que necesitan seguridad jurídica en casos de acoso es trabajar con expertos que acompañen todo el proceso, no solo la implantación.”
Las empresas necesitan este servicio para prevenir riesgos o gestionar situaciones sensibles.
Sí, todas las empresas deben disponer de medidas y procedimientos para prevenir y actuar ante el acoso.
Medidas preventivas, procedimiento de denuncia, investigación y medidas correctoras.
Puede implicar sanciones y responsabilidad legal ante casos de acoso.
Sí, la formación es clave para la prevención y el cumplimiento efectivo.
Debe gestionarse mediante un procedimiento definido, garantizando confidencialidad y objetividad.
Sí, se recomienda contar con expertos para garantizar imparcialidad y seguridad jurídica.
Si tu empresa necesita cumplir con la normativa o implantar un protocolo de acoso operativo y válido, se recomienda contar con asesoramiento experto desde el inicio.
Puedes solicitar una evaluación inicial para analizar tu situación y definir un sistema adaptado con garantías de cumplimiento y seguridad jurídica.